La filosofía cripto y la soberanía financiera
![]() |
| Artículo por Noelia Nuñez |
Bitcoin, la
criptomoneda nació como un proyecto que pretende reemplazar por completo las
monedas respaldadas por los Estados con una versión digital, cuya
inalterabilidad lo hace difícil de falsificar, atraviesa fronteras
internacionales, se puede almacenar en su disco duro en cualquier lugar y tal vez lo más atractivo de lo que
ofrece: se escapa de los procesos inflacionarios.
Quienes más defienden
el proyecto bitcoin, plantean que fue diseñado para llevarnos de vuelta a una
moneda descentralizada, que recupera la soberanía que los individuos cedieron a
los estados.
En esta misma sintonía,
en el sitio web de Ethereum se explica que "DeFi o finanzas descentralizadas es un sistema
financiero más justo[1]
“global y abierto para la era de Internet”, “una alternativa al sistema
anticuado”. DeFi es un término colectivo que se refiere a los diferentes
productos y servicios financieros accesibles para cualquier usuario de
Ethereum, cualquier persona con una conexión a Internet.
Existe una economía
creciente criptográfica, en la que se puede prestar, pedir prestado, a corto y
a largo plazo, ganar intereses y mucho más. En Argentina, por ejemplo, los
usuarios de criptomonedas han logrado escapar de la fuerte inflación que atañe
al país a través del uso de las DeFi, asegura el sitio de Ethereum.
Detrás del auge cripto
existe una filosofía que pretende democratizar las finanzas, hacerlas
accesibles y devolver a las personas el control sobre su dinero y sus recursos.
A fin de cuentas, las criptomonedas nos
exhortan a ser más responsables respecto de nosotros y del colectivo que las
utiliza.
En las primeras palabras
del white paper creador de Bitcoin, se
plasma el corazón de esta filosofía de una economía descentralizada: "El comercio en Internet ha venido a depender
exclusivamente de instituciones financieras las cuales sirven como terceros
confiables para el procesamiento de pagos electrónicos. Mientras que el sistema
funciona lo suficientemente bien para la mayoría de las transacciones, aún
sufre de las debilidades inherentes del modelo basado en confianza. "Lo
que se necesita es un sistema de pagos electrónicos basado en pruebas
criptográficas en vez de confianza, permitiéndole a dos partes interesadas en
realizar transacciones directamente sin la necesidad de un tercero confiable"
y finaliza con esta frase: "[h]emos propuesto un sistema para transacciones
electrónicas sin depender en la confianza".[2]
Paradójicamente, parte del auge por las criptomonedas está dado
en la confianza que genera su
inalterabilidad, nacida por la carencia de esa confianza en las instituciones
estatales y en el sistema financiero, para mantener economías sólidas que
permitan a los individuos ejercer la industria, el comercio y auto determinarse.
En tiempos en que, el
rol del estado-nación se encuentra en disputa en numerosos países, no resulta difícil
de entender que los individuos busquen en las nuevas tecnologías como las
criptomonedas, una herramienta de inversión y de reserva de valor de sus
ahorros.
Sin embargo, a pesar de
que las criptomonedas al no estar adecuadamente reguladas, son más volátiles y presentan
mayores riesgos, su adopción cada día es mayor en todo el mundo, por lo que en
mi opinión, este fenómeno se debe a que esta tecnología descentralizada, le
devuelve a los individuos el poder de decisión sobre sus ahorros y recursos, es
decir que reconquista de una porción de la soberanía que los ciudadanos
cedieron oportunamente al Estado.
No es casual que, dentro
del top ten de adopción de criptomonedas, "figuran países que tienen las
monedas que más se devaluaron en el año, como Venezuela, Argentina y
Nigeria" [3]
Las criptomonedas cada día ganan más terreno como medio de pago, unidad de
cuenta y reserva de valor.
Al fin y al cabo, los
riesgos de las finanzas descentralizadas y las criptomonedas son reales y se
necesitan reglas claras y acciones coordinadas entre todos los usuarios del
ecosistema para poder hacerles frente.
En este sentido, los
riesgos del uso de las criptomonedas para el lavado de activos y el
financiamiento del terrorismo se convierten en uno de los grandes desafíos que
tiene por delante la comunidad internacional. Eso, sumado a los ciberdelitos y
estafas cada vez mayores que circulan, que pueden convertirse en un obstáculo
para la mayor adopción cripto.
Las criptomonedas nos
proponen un sistema financiero descentralizado y autorregulado, con
oportunidades para todos. Democratizar e igualar oportunidades puede ser un fin
alcanzable si se le da un correcto uso. Lo que suceda con las criptomonedas
depende, al fin y al cabo, de nosotros. Sin embargo, como toda herramienta
puede usarse para el fin creado, o caer en manos inescrupulosas que la utilicen
para realizar actividades ilícitas y altamente reprochables.
[3] ://www.iproup.com/economia-digital/25731-argentina-entre-los-paises-de-mayor-adopcion-de-criptomonedas

Comentarios
Publicar un comentario